sábado, 9 de mayo de 2009

El sueño de los Inocentes


Podría estar contemplándolo dormir durante horas.


Es un pequeño prodigio, un milagro de bolsillo, observar su diminuta barriguita subiendo y bajando, acompasadamente; siguiendo una melodía marcada desde el principio de los tiempos, un ritmo vital eterno, una forma extrañamente deliciosa de combinar la materia y la energía. Y de vez en cuando, tan sólo de vez en cuando, escuchar un pequeño suspiro de satisfacción, que me relaja y me conmueve de una forma que a duras penas sabría expresar.


Me gusta observarlo cuando se marcha a ese recóndito lugar donde nadie es capaz de seguirle. Sin embargo, puedo imaginar que se encuentra en un sitio donde no existen, ni existieron nunca la envidia, el rencor, la vergüenza, el miedo a avanzar, o la necesidad irracional de bienes materiales que no hacen sino vaciar tu interior.


No, estas nimiedades no las ha necesitado nunca mi duendecillo protector, mi pequeña alfombra feliz; lo cual no puede sino reconfortarme y hacerme imaginar un mundo donde no nos complicamos la existencia innecesariamente con asuntos fuera de nuestro control. Con mucha más ternura y muchos menos prejuicios. Un mundo más primario, pero al mismo tiempo más evolucionado, donde nadie tuviera que rendir cuentas por ser cómo es y donde todos fuéramos felices por ser; simplemente por existir y compartir esta maravilla cotidiana que es respirar y soñar un día tras otro.


De momento, este dulce y reposado letargo, comedido en apariencia y, al mismo tiempo, libre por completo de inhibiciones, es propiedad exclusiva del resto de los miembros de su especie, de los niños pequeños y de aquellas personas con un corazón transparente y puro; un corazón que aún no ha aprendido, o no ha querido aprender, a mentir ni a avergonzarse… ni a encarcelar bajo llave ninguna de sus emociones.


Sigue durmiendo, dulcemente, tranquilamente, ajeno a los horrores del exterior. Y a mis ojos, cuando se cansan de contemplar el mundo, les gusta hallar reposo en su imagen. Saben que aún les queda mucho que aprender de él.

14 comentarios:

Edu dijo...

Muy simpatico el perrillo y mas tus palabras de afecto hacia el. Yo tengo un conejo, al que le podria aplicar tus lineas.
Un Abrazo.

Rosa Roja y ¿eres real?SI CLARO dijo...

Hola guapa!!!

Me ha encantado tu post, dice mucho de ti y comparto absolutamente todo lo que tan bien has escrito....

Tu perrito es monísimo, y tu delicadeza hacia el más....simbiosis perfecta deduzco....

Un beso con ternura

El chache dijo...

Cuando cualquier ser vivo se traslada al mundo de los sueños es una de las cosas mas bonitas que se pueden ver. Yo tambien me quedo embobado viendo esa despreocupacion en la cara de quien duerme.
Un saludete

saroide dijo...

Qué ternura y qué bien expresado. Cuánta razón tienes cuando hablas del sueño de los inocentes. A mí me pasaba igual, observaba a mi gatita dormir y me encantaba.

Rosa Roja y ¿eres real?SI CLARO dijo...

Hola cielo, claro que quiero que me envíes un enlace....y un mail, si puede ser para que te cuente alguna de mis hazañas en cardiología, que no vascular, pero por esta última tb he estado....

Mi mail, tiene mi nombre y prefiero si tu lo tienes más privado, hacerlo a través del tuyo, aunque te lo puedo dejar y eliminas el comentario....

Como prefieras....

Rosa Roja y ¿eres real?SI CLARO dijo...

Cielo!!!

El título del blog y su amplio comentario, me identifico con el, la sinceridad aquí es muy importante si no para qué???....que significado podrítener esto???

De todas formas, en mi vida cotidiana, la sinceridad es un hecho innegociable...

Me quedo un rato en tu blog, hoy tengo tiempo

Juls dijo...

oh.....yo sé muy bien de lo que hablas. quien nunca ha tenido mascota no tiene ni idea de lo importantes que pueden llegar a ser. y ya no es por el cariño que nos dan, sino por lo útiles que nos hacen sentir, al depender de nosostros.precioso texto

besos!!

Sergio dijo...

Este inocente que parece una fregona tiene cara de pillín.Es una fregonilla, Parece un muñeco. La madre que lo parió. Así cualquiera.

Luis Carlos dijo...

Has construído un mundo perfecto. Y lo mejor, es que en él vive tu mejor amigo, pues al fin y al cabo..."entre más conozco al hombre, más quiero a mi perro".

Este mundo, de lana larga y respiración tranquila, es regido por leyes que favorecen a los buenos

Un beso

Luis Carlos

colordelamadera.blogspot.com

Sergio dijo...

Yo creo que dormir tanto no debe ser bueno. Un poco de ejercicio no le vendría mal. Además llevarse toda la vida durmiendo en vez de corretear por el campo. Yo he tenido perros, pastores alemanes. Adoro a los perros y a cualquier bicho, menos los cocodrilos, las avispas y las cucarachas, que también son hijos de Dios. Pero si una cosa he aprendido después de haber adaptado a mi estilo de vida a mis maravillosos perros. Que murieron de enfermedades propias de urbanitas. Es que los perros no son ni mejores ni peores que las personas. Si están educados son estupendos pero sobre todo son perros y se merecen una vida propia de perros. Es decir que la ciudad al final los convierte en animales que están todo el día dormitando, propensos a la depresión y a la obesidad. Con esto no quiero ofender a nadie. Además a saber que puede pensar uno de estos si lo dejas dos días sin comer. Nada bueno desde luego.

Sergio dijo...

En cuanto a lo de encarcelar bajo llave las emociones. Sé que no debería ser así pero por desgracia a veces es necesario, por una cuestión de supervivencia.

Un beso y sigue escribiendo así

Illystil dijo...

Hola Edu: yo también tuve un conejo durante bastantes años. Pero lo de mi perro es ya, como dice Rosa Roja, simbiosis...

Hola Rosa!: pues lo que he dicho antes, que has dado en el clavo: simbiosis lo define a la perfección. Y es que aunque los animales de compañía dependan tanto de ti, también te aportan muchísimo a cambio. Compensa con creces, no me canso de decirlo.
¡Ah! y de nuevo, gracias por todos tus comentarios en las entradas antiguas, de verdad.

Hola Chache: pues sí que es un fenómeno digno de contemplar. Y siempre te hace reflexionar.

Hola Saroide: gracias por tus palabras. Pienso que todo el que tiene o haya tenido un animalito sabe lo tierno qué es observarlo dormir. Es indescriptible por mucho que se intente.

Hola Juls: completamente de acuerdo contigo. Es el toma y daca, el dar un poco y recibir mucho más; el cuidar a un ser indefenso y descubrir que él también se preocupa, a su manera, por ti, lo que lo hace tan dulce...

Hola Sergio: a ver, es recomendable leerse la entrada antes de comentar ;) lo que pretendo contar es que me encanta observar cómo duerme mi perro; pero no digo en ningún momento que se pase el día entero durmiendo ni que no haga ejercicio.
Ahora, lo de fregonilla me ha hecho gracia, oye...

Hola Luis Carlos: me ha parecido precioso tu comentario. "Es regido por leyes que favorecen a los buenos" es exactamente lo que quería transmitir cuando hablaba de un mundo mejor, más justo y también ¿por qué no? más dulce.

Un beso y gracias a todos vosotr@s, turistas y cómplices de mi mundo privado.

Sergio dijo...

ja ja ja!!!, que me leo las entradas!!!, lo que pasa es que tiene pinta de perezoso. Soy muy superficial lo reconozco.
Egocéntrico, superficial y vanidoso. Y ese tipo con pelos a lo rasta me da que es un gandul, que sólo piensa en comer y dormir. :D. Es un fregonilla estupendo, me cae bien :)
Ya sabes que me gusta polemizar eso es todo. Ver dormir a un amigo de estos es una pasada. Si estás tristes, ellos se ponen tristes. Si están contentos ellos están contentos. Un besote!!!

Rosa Roja y ¿eres real?SI CLARO dijo...

CORAZÓN!!!!
ME TEMO AMIGA QUE TE BAUTICÉ....PARA CUANDO OTRO POST....NO ES JUSTO...TU LEES A LOS DEMÁS Y NOS ESCRIBES Y NOSOTROS A TI QUE...????

BESINES CORAZÓN....